divendres, 19 de juny del 2015

TARTAMUDEZ Y LOGOPEDIA

LA TARTAMUDEZ: TRATAMIENTO HOLÍSTICO EN LA CONSULTA DE LOGOPEDIA


La disfemia, más conocida como tartamudez, es un trastorno de la fluencia donde confluyen diferentes factores. Me gusta la definición que hace François Le Huche cuando dice que la tartamudez no se limita a una dificultad en el ritmo del habla, sino que "se trata de la batalla, de la lucha contra las sílabas y las palabras y el perjuicio para la comunicación que esto conlleva".
Entendemos con esta breve pero completa descripción que la tartamudez genera un sufrimiento a quien la padece por el conflicto interno que desencadena.
No es el objetivo de este artículo hacer una exposición de la etiología y las diferentes teoría causales, sino del tratamiento que aplico en mi consulta, pero para comprenderlo mejor explicaré brevemente la existencia de tres controladores del habla y sus funciones:
Primer controlador
Trabaja a un nivel mecánico y lingüístico y se ocupa de que la articulación, la voz y el ritmo hagan el habla inteligible, que el vocabulario sea suficientemente preciso y que las reglas gramaticales del lenguaje se respeten. Este controlador trabaja a un nivel automático y subconsciente.
Segundo controlador
Se asegura de que el habla se adapte intelectual y emocionalmente, que lo que decimos y la manera de decirlo se correspondan con lo que queremos realmente expresar. Este controlador es más conocido como "el censor" porque funciona a un nivel más consciente.
Tercer controlador
Capta las reacciones de nuestro discurso sobre el interlocutor o interlocutores. Se encarga pues, de la interacción lingüística y pertenece a un nivel consciente pero de manera variable.

Una vez evaluados los mecanismos del habla vamos a observar cómo la emoción y la voluntad inciden sobre éstos mecanismos, que son automáticos y por lo tanto inconscientes. En segundo lugar, vamos a establecer la relación individuo-interlocutor  y por último trabajaremos en la construcción del objeto referencial del intercambio verbal y lo haremos a partir de las palabras, reacciones (miradas, mímica, actitudes, suspiros ...), que informan al hablante de cómo se está acogiendo su discurso.
Así que el inicio del tratamiento va a consistir en la toma de conciencia de la problemática por parte del individuo, que entienda que su tartamudez responde a una serie de factores desencadenantes  que vamos a detectar, analizar y afrontar.
Establecemos entonces un programa de ejercicios diarios que no ocuparán mucho tiempo para que el individuo pueda ir incorporando los cambios en su habla corriente de manera espontánea. El entrenamiento es atento y los cambios en el habla normal se producirán de manera espontánea, involuntaria. Buscamos así un comportamiento tranquilizador asociado al habla.



Debemos entonces dar al paciente las herramientas para dominar su tensión muscular y mental. Para ello trabajaremos la relajación a partir del reconocimiento de la tensión-distensión. Aprenderemos también a dominar la respiración y su relación con la actitud corporal. Hay diferentes técnicas que aplicaremos según sea el individuo. Esta primera parte suele durar unas semanas o unos meses precisamente por la falta de dominio del tartamudo sobre los mecanismos de la tensión-distensión.

Una vez hemos adquirido el dominio psicomotriz vamos a incidir en la emisión vocal con ejercicios fono-respiratorios.

El dominio de la mecánica articulatoria será el siguiente objetivo. Utilizaremos técnicas miofuncionales y las combinaremos con la fonoarticulación. El individuo se familiarizará con las producciones fónicas y fonéticas a través de ejercicios de lectura en voz alta (entre otros).
A partir de aquí vamos a poner al individuo en situaciones de habla como por ejemplo la lectura expresiva (trasladar a la lectura la emocionalidad del texto); lectura ante un auditorio ficticio; juego de significantes; texto con subtexto; dibujo dictado; etc...
Recuperar el comportamiento tranquilizador es más difícil de lo que parece y no debemos perder de vista este objetivo a lo largo de todo el tratamiento. El paciente debe aprender a vivir su tartamudez al descubierto, a no sentir que debe ocultar su dificultad, a buscar en el interlocutor un cómplice y a aceptar su ayuda en un momento dado. Es así como finalmente se consigue superar la tartamudez.



Bibliografía
"La tartamudez. Opción curación" François Le Huche. Ed. Masson.

diumenge, 14 de juny del 2015

MALPOSICIÓN DENTARIA: LOGOPEDIA Y ORTODONCIA

LA LOGOPEDIA EN LA MALPOSICIÓN DENTARIA

Una de las parcelas de la logopedia clínica es la de la reeducación de la función lingual durante el acto de tragar. La deglución atípica es una de las primeras causas de la malposición dentaria. Sin embargo, pocas clínicas dentales disponen de logopeda en sus instalaciones, profesional imprescindible ya que no se puede poner una ortodoncia (si la causa de la malposición dentaria es la deglución atípica, la interposición dental o el bruxismo por ejemplo), sin antes rehabilitar la función deglutoria correcta.
En la práctica clínica, los logopedas nos encontramos en demasiadas ocasiones con adultos que llevaron ortodoncia de pequeños y que al cabo de los años volvieron a alterar su mordida ya que no se reeducaron las disfunciones orofaciales.
En la actualidad hay muchos odontólogos que derivan a los pacientes con deglución atípica a reeducación logopédica pero sigue sin haber una concienciación de la necesidad de logopedia. Todavía muchas clínicas dentales colocan ortodoncias sin prestar atención a la causa de la malposición.
Los especialistas encargados de valorar las funciones orofaciales somos los logopedas, así que ante un caso de malposición dentaria siempre debe ser el logopeda el que haga el diagnóstico y establezca la necesidad o no del tratamiento logopédico. Es importante la coordinación odontólogo-logopeda para establecer los tiempos de terapia y en qué momento se debe colocar la ortodoncia.
Yo, que trabajo en una clínica dental, puedo decir que la coordinación con el equipo de la clínica es buena pero no me ocurre lo mismo con los profesionales odontólogos de otras clínicas, que no suelen consultar la idoneidad de poner la ortodoncia en un momento dado, perjudicando en muchas ocasiones la buena evolución de la reeducación.



Para establecer el diagnóstico vamos a valorar:
  • El estado de la musculatura labial: tamaño, sellado, tono, aspecto, frenillo labial y praxias labiales para valorar la funcionalidad.
  • El estado de la musculatura lingual: tamaño, tono, aspecto, posición, frenillo lingual, y praxias linguales para valorar funcionalidad.
  • Observación del paladar: tamaño, aspecto y característica de la úvula (campanilla).
  • Observación de las amígdalas: tamaño y aspecto.
  • Exploración de las musculatura de las mejilla: cara interna y praxias para valorar funcionalidad.
  • Configuración de los maxilares para establecer el tipo de oclusión.
  • Praxias de la musculatura maxilar para establecer su funcionalidad.
  • Exploración de la ATM (articulación temporo-mandibular).
  • Observación del tipo de mordida: normal, cubierta, abierta, cruzada o invertida.
  • Observación de la dentición: si hay desplazamiento de la línea media, establecimiento de lado de trabajo y de balanceo en las lateralizaciones, el estado de la dentición (caries, anodoncias, diastemas ....).
  • Observación de la salivación.
  • Aspecto de las fosas nasales y mucosidad.
  • Funcionalidad de narinas para detectar pérdida de aire nasal, o una posible obstrucción.
  • Tipo respiratorio: torácico, costo-abdominal o combinado.
  • Postura: presencia de asimetrías, posición de hombros, estado de pies-piernas, hiperlordosis, cifosis, escoliosis o cualquier alteración postural.
  • También, al realizar la historia clínica vamos a seguir la evolución del desarrollo del paciente con datos sobre enfermedades que ha padecido, si sufre o ha sufrido enfermedades respiratorias de repetición, trastornos de la audición, trastornos motores, cómo ha sido su alimentación desde el inicio, si tenía hábitos de succión, detalles sobre el sueño, el lenguaje, desarrollo psicomotriz, historia psico-social, etc.
Podemos concluir pues, que si el diagnóstico es de deglución atípica, interposición lingual o cualquier otra disfunción orofacial, lo más importante antes de colocar una ortodoncia, es reeducar la disfunción ya que, si no la corregimos, nos vamos a encontrar con que la corrección ortodóntica va a resultar más lenta (se va a tardar más en corregir la malposición), y al cabo de unos años la malposición va a volver a instaurarse. Recordad: LA FUNCIÓN HACE AL ÓRGANO.

dilluns, 8 de juny del 2015

FLORES DE BACH PARA EL APRENDIZAJE



RECORRER EL CAMINO DEL APRENDIZAJE CON ACOMPAÑAMIENTO FLORAL

Todo es aprendizaje. Desde que nacemos e incluso desde antes, nuestro cerebro y nuestro cuerpo va madurando en interacción constante con el entorno. Gracias a esta interacción desarrollamos todas nuestras capacidades cognitivas, motrices, emocionales ...
¿Qué ocurre cuando nos encontramos con una dificultad en los aprendizajes? El tema es muy extenso pero en breves palabras, se produce un estancamiento del desarrollo de las capacidades cognitivas, motrices, emocionales ...
Las causas también pueden ser varias, desde un déficit neurológico hasta una deprivación social, pasando por matices educacionales que también pueden provocar estancamiento en los aprendizajes.
Ante cualquier dificultad siempre tenemos que valorar y descartar un déficit visual o auditivo primario, ya que las dificultades de aprendizaje en estos casos son secundarias a los déficits.
Una vez realizada la historia clínica y establecido el diagnóstico, determinamos las flores que van a acompañar al niño (o adulto) en el proceso terapeútico.
La primera flor de elección será aquella que corresponda a la tipología de la persona. En flores de Bach llamamos a las flores tipológicas los 12 sanadores. Corresponden a las primeras 12 flores descubiertas por Edward Bach y describen arquetipos de personalidad. Así por ejemplo,  un niño que responde a la dificultad con hiperactividad y aceleración tendrá impatiens en su fórmula floral, mientras que si responde con aislamiento y evitación será water violet la flor tipológica elegida. No siempre es sencillo establecer una tipología pero vamos a matizar la fórmula con los ayudantes de los 12 sanadores según exprese el niño diferentes conductas y emociones.
Generalmente ante dificultades de aprendizaje hay dos flores muy utilizadas:
Scleranthus por trabajar la conexión interhemisférica.
Chesnut Bud por ser la flor que materializa el aprendizaje y lo fija, evita que se disperse; en definitiva nos ayuda a APREHENDER.
Scleranthus es uno de los 12 sanadores. Esto no quiere decir que todos los niños con dificultades de aprendizaje tengan una tipología scleranthus. Aunque el niño presente otra tipología floral podemos reforzar la fórmula con scleranthus si lo creemos conveniente.
Para explicar una posible ruta floral, voy a utilizar el esquema original de Bach interpretado por Jordi Cañellas  (podéis leer su libro "Las flores de Bach + espiritualizadas, chakras, los esquemas de Bach y sus utilidades terapeúticas").
Si un niño presenta una tipología CLEMATIS, va a presentar como característica marcada una tendencia a construir un mundo propio alejado de la realidad. No va a afrontar sus dificultades sino que va a buscar un mundo a su medida en el cual no haya lugar para las actividades que le generen un sobresfuerzo. Se va a aferrar a un pasado reciente, cuando era más pequeñito y nadie le exigía reponsabilidades ni le marcaba horarios ni le reñía .... Es un niño que puede mostrar mucha energía en las actividades lúdicas que le interesan pero nulo interés por todo aquello que le supone un sobresfuerzo. La toma de clematis va a ayudarle a conectar con el presente, con la tierra, con el aquí y el ahora, así que nos va a ayudar en todas las actividades que requieren atención (sin atención no hay aprendizaje).
HONEYSUCKLE será adecuada para la fórmula floral si el niño ha entrado en regresión, en una búsqueda de un momento pasado dónde era más feliz, en una huída hacia atrás. Sin duda para afrontar el presente debemos resolver el pasado. Quizás el niño requiere que nos detengamos más en algún punto anterior para aprender aquello que se perdió porque no estaba en el momento madurativo que requería un aprendizaje en cuestión (muchos niños entran en la lecto-escritura más tarde pero el sistema educativo es rígido y a partir de primero de primaria, el niño que no lee ni escribe recibe una presión excesiva para "ponerse al nivel de los otros", lo que genera muchos bloqueos en los aprendizajes).
Podemos reforzar con HORNBEAM que nos aporta energía para las actividades obligatorias, cuando el cansancio sobreviene antes de realizar la actividad (podemos decir que hornbeam es de recibo cuando los padres explican que el niño "es un perezoso que siempre que toca hacer deberes está cansado pero para jugar siempre está dispuesto" - lo entrecomillo porque es una frase que se oye mucho en la consulta de logopedia-).
OAK es en este caso el ayudante perfecto pues responde a una dificultad para disfrutar del día a día por considerarlo "una dura lucha". Si el niño lo pasa mal en la escuela, su cotidianidad  se va a convertir en un sobresfuerzo constante donde no hay lugar par el disfrute y todos sabemos lo importante que es disfrutar de lo cotidiano pues ello indica vivir el presente plenamente.
Las flores de Bach son un acompañamiento perfecto en la terapia logopédica pues la consulta se convierte en un espacio donde el niño puede expresar no reprimir, afrontar, no escapar y aprender de manera plena el disfrute que supone vivir.

TUI NA EN LA CONSULTA DE LOGOPEDIA



BENEFICIOS DEL TUI NA EN LA CONSULTA DE LOGOPEDIA

El Tui Na o masaje chino es una técnica de estimulación de los meridianos de acupuntura manual.
TUI significa empujar.
NA significa agarrar.
El terapeuta realiza un amasamiento con diferentes técnicas a lo largo del recorrido de los meridianos para tratar enfermedades o desequilibrios energéticos.
En la consulta de logopedia, utilizo el tui na cuando encuentro que hay un bloqueo importante que ha estancado el tratamiento o en caso de patologías o disfunciones que requieren una técnica manual. He aquí algunos ejemplos:

TUI NA Y TDAH
Con el tui na, ayudamos a que la sangre y la energía circulen, armonizamos el movimiento energético. Al circular, se desbloquean las zonas de estancamiento, se relaja la musculatura y se calma la mente. El niño que recibe tui na se comunica mejor con el entorno ya que se libera de la ansiedad que provoca el estancamiento energético.
En el niño hiperactivo vamos a encontrar un exceso de yang que a la larga generará un déficit de yin.
El yang siempre "sube" así que el exceso lo vamos a encontrar en la cabeza. Decimos que cabeza está caliente y pies fríos así que el objetivo será llevar el yang hacia abajo y el yin hacia arriba para que la energía no esté en contrasentido.


TUI-NA Y DISFUNCIONES ATM(articulación temporo-mandibular)
Las malposiciones dentarias pueden ser producto de una disfunción miofuncional de la musculatura oro-facial. Cuando la mordida se altera y acudimos al odontólogo la solución es la ortodoncia. Pero para resolver correcta y definitivamente el problema, ya sea de malposición dentaria o de bruxismo o de luxaciones articulares, es básica la reeducación logopédica. El tui-na me ayuda a hacer un trabajo muscular profundo que aporta sangre y energía a una zona debilitada y que trabaja con muchas compensaciones musculares. El dolor o la sensación de tensión muscular se reducen significativamente con el uso del tui-na. Al mejorar el estado de la musculatura oro-facial, obtenemos mayor respuesta en los ejercicios logopédicos y el tiempo de tratamiento se reduce significativamente.



TUI-NA Y LESIONES CEREBRALES
Es evidente que una técnica manual destinada a mejorar la circulación de QI-XUE (energía y sangre), va a ayudar a un lesionado cerebral tanto en su evolución cognitiva como neuro-muscular. Aquí será también muy valioso el uso de las moxas a nivel de recorrido de meridiano afectado por ejemplo por una hemiplejia o una hemiparesia. A nivel cognitivo vamos a estimular el Shen (actividades mentales).



TUI-NA EN EL BLOQUEO EMOCIONAL
Sabemos que hay un bloqueo emocional en el transcurso de la terapia cuando hay un estancamiento en la evolución del tratamiento. Vale la pena entonces cambiar la dinámica durante unas sesiones y aplicar las técnicas de tui-na para hacer fluir la energía y trabajar los aspectos que han provocado el bloqueo.




dilluns, 1 de juny del 2015

¿PERO QUÉ HACE UN LOGOPEDA?

LA LOGOPEDIA, ESA GRAN DESCONOCIDA

Hace relativamente poco tiempo que la logopedia es una profesión reconocida y el término que la define a mucha gente no le dice nada. De hecho, etimológicamente proviene del griego:
logos = palabra
paideia = educación
lo que vendría a ser educación de la palabra.
Los logopedas decimos que somos los terapeutas encargados de reeducar o rehabilitar todos los trastornos del habla, el lenguaje y la comunicación, pero aquí se obvian muchas de las disfunciones susceptible de ser tratadas por un logopeda, porque cuando mencionamos habla, lenguaje y comunicación, automáticamente nos vamos al terreno de las dificultades escolares que es sólo una de las parcelas de la logopedia.

La gran desconocida es la logopedia clínica. Los logopedas tenemos formación médica además de psicopedagógica  y es por eso que tratamos:
La deglución atípica que provoca la malposición de los dientes (reeducar la deglución atípica es imprescindible antes de poner una ortodoncia ya que de no ser así, al cabo del tiempo, la malposición vuelve a instaurarse).
La disfunción de la ATM (articulación temporo-mandibular) y el bruxismo.
La disfonía o afonía con o sin lesión permanente de cuerdas vocales.
En las lesiones cerebrales con afectación de habla, lenguaje o deglución, el logopeda debe intervenir desde el primer momento para poder recuperar el máximo de funciones posible.
Las enfermedades neuro-degenerativas como el parkinson o la esclerosis (entre otras) se benefician de la terapia logopédica pues trabajamos la coordinación fono-respiratoria que favorece la oxigenación de los tejidos que permite mantener la calidad de vida.
Las demencias se trabajan en logopedia a través de la rehabilitación cognitiva (atención, memoria, percepción, asociación , praxias ....).
Muchos síndromes neurológicos que cursan con afectación de habla, lengua y deglución se benefician de la terapia logopédica.
Las hipoacusias o baja audición también requieren reeducación logopédica, ya que probablemente requerirán instauración del tipo respiratorio correcto si acumulan mucosidad en el oído medio y esa es la causa de la hipoacusia. También en la sordera, el logopeda será el encargado de enseñar al niño a comunicarse con el entorno.
La tartamudez o disfemia requiere tratamiento logopédico pues el logopeda tiene las herramientas necesarias, tanto emocionales como técnicas para establecer un ritmo de habla correcto.




La logopedia escolar trata todas las dificultades del aprendizaje de expresión, comprensión y de la lecto-escritura y es las más conocida aunque muchas veces nos reducen a "ese que enseña a decir la rr".

La logopedia es una profesión sanitaria adscrita a un colegio profesional. Estamos capacitados y formados para evaluar, diagnosticar, establecer y ejecutar un plan terapeútico adecuado en todas y cada una de las disfunciones que tratamos. Difundir la logopedia es dignificar nuestra profesión. No somos maestros, no somos psicólogos, no somos fisioterapeutas, somos logopedas y tenemos nuestro propio campo de actuación.